miércoles, 7 de junio de 2017

Derecho Político - Comisión B6 (Martes)

Materia: Derecho Político - Año académico: 2017 - Período Lectivo: Primer Cuatrimestre - Comisión: B6 - Profesor Andrés Salvador

IMPORTANTE 

Fecha 2° Parcial: Trece (13) de Junio del 2017 a las 09:00 hs.

Traer los textos empleados a lo largo del curso y a ello agregar (Leer e imprimir): Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (26 de agosto de 1789)

Los alumnos deberán  presentar, tal como se indicó oportunamente,  ese dia y antes del examen el Trabajo Práctico Final [Ver aqui

martes, 6 de junio de 2017

Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (26 de agosto de 1789)

Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano 

26 de agosto de 1789

Los representantes del pueblo francés, constituidos en Asamblea nacional, considerando que la ignorancia, el olvido o el menosprecio de los derechos del hombre son las únicas causas de las calamidades públicas y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer, en una declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrados del hombre, a fin de que esta declaración, constantemente presente para todos los miembros del cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes; a fin de que los actos del poder legislativo y del poder ejecutivo, al poder cotejarse a cada instante con la finalidad de toda institución política, sean más respetados y para que las reclamaciones de los ciudadanos, en adelante fundadas en principios simples e indiscutibles, redunden siempre en beneficio del mantenimiento de la Constitución y de la felicidad de todos.

En consecuencia, la Asamblea nacional reconoce y declara, en presencia del Ser Supremo y bajo sus auspicios, los siguientes derechos del hombre y del ciudadano:

Artículo primero.- Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la utilidad común.

Artículo 2.- La finalidad de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Tales derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.

Artículo 3.- El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación. Ningún cuerpo, ningún individuo, pueden ejercer una autoridad que no emane expresamente de ella.

Artículo 4.- La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no perjudique a otro: por eso, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene otros límites que los que garantizan a los demás miembros de la sociedad el goce de estos mismos derechos. Tales límites sólo pueden ser determinados por la ley.

Artículo 5.- La ley sólo tiene derecho a prohibir los actos perjudiciales para la sociedad. Nada que no esté prohibido por la ley puede ser impedido, y nadie puede ser constreñido a hacer algo que ésta no ordene.

Artículo 6.- La ley es la expresión de la voluntad general. Todos los ciudadanos tienen derecho a contribuir a su elaboración, personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser la misma para todos, ya sea que proteja o que sancione. Como todos los ciudadanos son iguales ante ella, todos son igualmente admisibles en toda dignidad, cargo o empleo públicos, según sus capacidades y sin otra distinción que la de sus virtudes y sus talentos.

Artículo 7.- Ningún hombre puede ser acusado, arrestado o detenido, como no sea en los casos determinados por la ley y con arreglo a las formas que ésta ha prescrito. Quienes soliciten, cursen, ejecuten o hagan ejecutar órdenes arbitrarias deberán ser castigados; pero todo ciudadano convocado o aprehendido en virtud de la ley debe obedecer de inmediato; es culpable si opone resistencia.

Artículo 8.- La ley sólo debe establecer penas estricta y evidentemente necesarias, y nadie puede ser castigado sino en virtud de una ley establecida y promulgada con anterioridad al delito, y aplicada legalmente.

Artículo 9.- Puesto que todo hombre se presume inocente mientras no sea declarado culpable, si se juzga indispensable detenerlo, todo rigor que no sea necesario para apoderarse de su persona debe ser severamente reprimido por la ley.

Artículo 10.- Nadie debe ser incomodado por sus opiniones, inclusive religiosas, a condición de que su manifestación no perturbe el orden público establecido por la ley.

Artículo 11.- La libre comunicación de pensamientos y de opiniones es uno de los derechos más preciosos del hombre; en consecuencia, todo ciudadano puede hablar, escribir e imprimir libremente, a trueque de responder del abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley.

Artículo 12.- La garantía de los derechos del hombre y del ciudadano necesita de una fuerza pública; por lo tanto, esta fuerza ha sido instituida en beneficio de todos, y no para el provecho particular de aquellos a quienes ha sido encomendada.

Artículo 13.- Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración, resulta indispensable una contribución común; ésta debe repartirse equitativamente entre los ciudadanos, proporcionalmente a su capacidad.

Artículo 14.- Los ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o a través de sus representantes, la necesidad de la contribución pública, de aceptarla libremente, de vigilar su empleo y de determinar su prorrata, su base, su recaudación y su duración.

Artículo 15.- La sociedad tiene derecho a pedir cuentas de su gestión a todo agente público.

Artículo 16.- Toda sociedad en la cual no esté establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los poderes, carece de Constitución.

Artículo 17.- Siendo la propiedad un derecho inviolable y sagrado, nadie puede ser privado de ella, salvo cuando la necesidad pública, legalmente comprobada, lo exija de modo evidente, y a condición de una justa y previa indemnización.

domingo, 4 de junio de 2017

Desigualdad y estratificación social

John J. Macionis - Ken Plummer, Sociología, ed. Pearson Educación, Madrid, 2011, 4.a edición, trad. de Cristina Flesher Fominaya y Javier Calvo Martín. Capítulo 8 - Desigualdad y estratificación social, pp. 213 - 237
RESUMEN 

1. La estratificación social se refiere a categorías de personas clasificadas según una jerarquía. Existen cuatro sistemas de estratificación: socio-económico, étnico, de género y de edad. La estratificación 

(a) es una característica de la sociedad, no algo que simplemente surge a partir de las diferencias individuales; (b) persiste lo largo de varias generaciones; (c) es universal, pero variable en la forma; y (d) está sustentada por creencias culturales. 

2. La esclavitud, el sistema estamental y de castas son formas básicas de estratificación. La esclavitud existe todavía hoy en día. Los sistemas de castas, típicos de las sociedades agrícolas, se basan en criterios adscriptivos y fuertes creencias morales, determinando la vida de una persona en aspectos como su ocupación laboral y la elección de pareja. Los sistemas de clases, comunes en las sociedades industrializadas, reflejan en mayor medida el éxito individual. Debido a que el énfasis en el rendimiento individual permite la movilidad social, las clases sociales se definen de manera menos nítida que las castas. 

3. Históricamente, las sociedades socialistas se han presentado como sociedades sin clases, al estar basados en la propiedad pública de los medios de producción. Pero aunque estas sociedades presentan menos desigualdad económica que sus homólogas capitalistas, son enormemente desiguales en lo que se refiere al ejercicio del poder. 

4. La estratificación social persiste por dos razones: el apoyo de varias instituciones sociales y el poder de la ideología para definir ciertos tipos de desigualdad como naturales y justos. 

5. La tesis de Davis-Moore establece que la estratificación social es universal porque contribuye al funcionamiento de la sociedad. En los sistemas de clases, las recompensas diferenciadas motivan a las personas a aspirar a roles ocupacionales más importantes para el funcionamiento de la sociedad. Los críticos de la tesis de Davis-Moore advierten que

(a) resulta difícil valorar objetivamente la importancia funcional de cualquier posición ocupacional; (b) la estratificación impide a muchas personas que desarrollen sus habilidades; y (c) la estratificación social a menudo genera conflicto social. 

6. Marx pensaba que, básicamente, el conflicto social era un conflicto entre dos clases sociales: la clase de los capitalistas, burgueses, o propietarios de los medios de producción, por un lado, y el proletariado, por el otro. La revolución socialista que predijo Marx no ha ocurrido en las sociedades industrializadas como Alemania o Estados Unidos. Algunos sociólogos ven en esto una evidencia de que el aná- lisis de Marx ha fallado; otros, sin embargo, señalan que nuestra sociedad todavía está marcada por una pronunciada desigualdad social y un importante conflicto de clases. 

7. Max Weber identificó tres dimensiones distintas de la desigualdad social: la económica o de clase, el estatus social, y el poder. Juntas, estas tres dimensiones forman una jerarquía compleja de estados socioeconómicos. 

8. Según la teoría de Gerhard Lenski y Jean Lenski existe una relación entre desarrollo tecnológico y desigualdad social. Hasta la aparición de la sociedad industrial, el desarrollo tecnológico terminaba traduciéndose en una mayor desigualdad social. A partir de la revolución industrial, sin embargo, esa tendencia se invierte, como muestra la curva de Kuznets. 

9. La estratificación social es un área de investigación compleja y polémica porque trata no solo con hechos sino con valores que sugieren cómo debería organizarse la sociedad.